Pese a que llevaba días buscando su cara en cada sombra y en cada rincón, su presencia me dejó anonadado. Recordaba la forma de sus ojos, pero no su peso. Su oscuridad, pero no su profundidad. Su proximidad me cortó la respiración, como si de pronto me hubieran sumergido en el agua.

Me parece un libro de lo mas interesante
ResponderEliminar